25 . 08 . 2015 - TAMBIÉN SOY IDIOTA
He comenzado la mañana muy bien, demasiado bien diría yo.
Me he notado demasiado efusiva, muy dispuesta a hacer cosas, muy… no sé. Me he
liado a hacer la casa, después a practicar One Stroke y acrílicas (técnicas de
embellecimiento de las uñas), después he jugado un rato con la niña (mi perrita
Sasha) y he acabado haciendo mi hora y media de ejercicio. He comido mi sobre
de verdurita y, al acabármelo, he notado un mareo brutal.
Cuando hace mucho viento, mis cervicales lo padecen con
mareos burlones, de esos que te hacen parecer una borrachilla y hoy ha sido un
día de viento, pero no más que el de ayer, por eso no he creído que fuera esa
la razón. Me he tumbado un rato en la cama, creyendo que se me pasaría, y he
ido bebiendo agua a sorbos pequeños pero… no sé cómo ha aparecido ni quién
narices le ha llamado, que me ha asaltado una angustia brutal; ganas de llorar
sin desahogo alguno, rabia, fustración… no sé, un compendio de cosas que ni yo
puedo describir. Aún así, he tratado de no castigar a mi mente así y he optado
por pensar en situaciones divertidas… para tratar de evadir lo que sentía,
vamos!
Al ratito ha llegado a casa Jordi (hoy le he pedido que
viniera a casa a comer, le echo de menos; nuestras charlas sin tv de por medio,
nuestras tonterías, etc…).
Mientras él comía, yo he tratado de terminar un
trabajo personal fotográfico pero esa mala sensación no se había ido,
simplemente se escondía en algún lugar desconocido por mí. PATAPAM!!!! No sé
qué ha pasado ni cómo ha sido pero me he visto discutiendo con mi marido y
deshaciéndome de esa sensación molesta a medida que seguía la discusión. Pero
no!!! No me estaba deshaciendo de ésta… se retroalimentaba de todo lo que
sentía en esos momentos y se estaba haciendo más fuerte… pues ¿sabéis qué? La
he cagado. Ha sido tal el cabreo que hemos tenido (que aún a estas horas no sé
ni cómo ha venido todo) que, entre la mala leche del momento, los nervios que
llevo controlando y la frustración, en mitad de la discusión, me he ido a
hacerme un mini bocadillo de pavo. Sí… no sé ni cómo he caído, pero me he visto
en el último bocado y reaccionando a última hora. Mientras lo hacía y comía, me
auto convencía de que lo mandaba todo a paseo, que no quería operarme, que me
daba igual lo que me pasara… ¿Sabéis el colmo de todo esto? Que ni he saboreado
el mini bocadillo y, encima, me ha sentado fatal. Ahora mismo tengo un cargo de
conciencia brutal y la “ansiedad” (creo que era eso) que sentía esta tarde no
ido a más, pero tampoco ha desaparecido.
Estoy muy “chofff”… Además, me gustaría tener algún
momento en el que poder hablar de esto con alguien, que no sea mi marido, claro
está, pero… por más que miro a mi alrededor, no hay nadie. Y no me parece justo
tener que acudir siempre a mi marido, él está igual o más informado de todo
esto que yo; de los efectos secundarios, de cómo me pueda sentir, de los “tropiezos”
que puedan haber, etc..
Ahora mismo estoy muy desanimada… mucho. No tengo
amistades en las que apoyarme o con las que poder desconectar un poco de esta
puta rutina. Tampoco soy persona de andar mendigando a nadie, pero no por
orgullo, sino por no molestar o robarle tiempo a nadie.
No me apetece escribir más así que... hasta aquí el día de
hoy.
Mi peso de hoy es de 133,2 kgs antes de comerme el bocadillito de las narices. Después ha subido a 134’3 kgs.

Lisa, no et rendeixis, pensa que ha sigut un mal moment que pot tenir qualsevol, de vegades paguem les nostres frustracions, els nostres dies dolents, amb qui tenim mes a prop. Molts ànims que ja queda menys! Petons!
ResponderEliminarGràcies pels teus ànims Erica. Sé que ha sigut un mal moment però només imaginar-me que això em pugui passar després d'operada... ufff... Dono per sentat que tot això ha vingut de l'acumulació de nervis que intentava controlar. Encara i amb això, a cada dia que passa, em dona més por donar el pas; no sé si estic deixant un problema apart per ficar-me dins d'un altre... ufff no sé.
EliminarGràcies pels ànims :) Petonarrus per tots tres!