22 . 08 . 2015 – SALIDA
Mi primera alegría de hoy ha sido cuando hemos ido a la
Farmacia a buscar el paquete de caldo de verdura en sobre de OPTIGEST (no
encontrábamos esta marca por ningún lado). Nos ha costado 40 €uros pero me
quedo tranquila porque, como yo no creo que me aburra de comer siempre lo
mismo, tendré sobres hasta comprar el otro paquete que me falta hasta el día de
la operación.
He de decir que los anteriores sobres que yo tomaba
(VEGEFAST) los había adquirido directamente de la comercializadora ya que resulta
más barato porque no hay intermediarios. Por ello, el Lunes, miraré de
contactar directamente con OPTIGEST y ver qué precio tiene el producto para
así, como mínimo, ahorrarme algún eurito (sí, soy catalana… ¿algún problema?).
La segunda alegría ha sido la decisión de hacer una “mini-excursión”
(ahora que he bajado algo más de 8 kgs, no quiero seguir teniendo la misma
rutina de no moverme). Después de muuuucho tiempo sin poder dar unos cuantos
pasos y quejarme de las rodillas, tobillos, caderas o agotamiento en general,
nos hemos decidido a salir y caminar un ratín. Como el día estaba un poco “choff”,
hemos decidido coger a nuestra perrita Sasha (nuestra niña) e irnos a dar un
paseo por cualquier bosque y nos hemos ido a un bosquecito situado al final del
pueblo de Sant Andreu de Llavaneres. Antes de llegar hemos pasado por la
Escuela de Equitación de Llavaneres para informarnos de si hacían salidas a
caballo (tengo unas ganas horrorosas de volver a montar pues es uno de mis
hobbies que consiguen hacerme desconectar fácilmente de todo y todos). Nos han
informado de que no hacen salidas, pero a Jordi, mi marido, le iría bien un par
de clases mínimo para aprender a montar y así acompañarme en alguna que otra
salida a caballo. Hemos caminado como unos 500m o 600m (el camino de cabras no
ayuda a mis articulaciones), recogiendo algo de tomillo por el camino y de
vuelta por el mismo camino (me gustan más las rutas circulares).
Como casi todas mis tías viven en Llavaneres, me ha dado
por llamar a tía Neus, por si quería acompañarnos en el paseo junto con su
perrito. Hemos estado charlando, poniéndonos un poco al día y riéndonos con
ella; hoy estaba muy chistosa jejeje. Sobre las 13,45h hemos bajado a ver a mi
prima Débora a quien hacía más de 20 años que no veía pero como ella estaba trabajando,
hemos quedado para tomar un té algún día
y ponernos al día.
Ya era la hora de comer y mi estómago me lo estaba
recordando, así que nos hemos vuelto para casa. Jordi se ha ido a casa de su
madre a comer (lo tengo castigado jajaja) porque aún no me atrevo a verle comer
alimentos que yo no puedo comer, delante de mí. No sé… tengo cierto temor de
que, al oler cualquier plato cocinado, me asalte la ansiedad o me abra el
apetito. Por las noches, a la hora de cenar, procuro cenar yo primero y que él
lo haga después, bien sea en la cocina (tenemos mesa para cenar allí) o en el
comedor (pero en la mesa grande, algo más retirado). Es que… me queda poco más
de una semana y no quiero que ahora me asalten contratiempos tipo ansiedad,
apetito a deshoras o ganas de picotear algo que él está tomando y yo no puedo
ni debo comer. De ahí que sea precavida y tome estas medidas. Ante la duda,
mejor ser precavida.
Ya por la tarde, hemos pasado a ver a mis suegros, para
ver cómo iba todo y comentarles, también, como me iba a mí. Charlando,
charlando, eran las 21h cuando nos volvíamos para casa..
NOTA: Encuentro a faltar que, la familia de mi
marido, la más cercana, se interesen algo más por todo este proceso e incluso
que me hagan alguna pregunta al respecto. Ellos no preguntan, simplemente
esperan a que tú les cuentes y eso me hace sentirme desplazada, olvidada o
invisible para ellos. Sé que le preguntan a Jordi por mí, pero agradecería que
me lo preguntaran a mí directamente… pero claro, eso es sólo un deseo mío… Esto
me crea cierto malestar personal porque nosotros no somos ni hemos sido nunca
así con ellos, todo lo contrario, y desde que vemos ese poco interés, también
estamos (o quizás, estoy) empezando a ser igual a ellos… y no me gusta. En fin…
pasapalabra!
Y para acabar bien la noche (sin pensamientos o emociones
alteradas), deciros que llevo dos noches teniendo unas pesadillas horribles; de
la primera sólo recuerdo que me iba a un supermercado y me ponía hasta arriba
de comida (allí mismo, eh?) y, tras pasar por caja sin pagar, corría al primer
árbol que veía y vomitaba todo lo comido, llegando a casa como si nada hubiera
pasado, con la conciencia muy cargada y con una sonrisa en la cara para que
Jordi no notara nada de lo que había sucedido. La segunda pesadilla ha sido
tres cuartos de lo mismo; compraba mucha comida, no sé dónde, me la llevaba a
casa, la escondía y me la comía a escondidas de Jordi. Luego iba al baño y,
como tenía cargo de conciencia, trataba de echarlo.
Me he despertado fatal. Espero que las pesadillas
desaparezcan porque cierta ansiedad sí que siento cuando me despierto.
Por cierto, hoy estoy en 134,6kgs... veremos qué me depara mañana :P
Besines!!!!!!!!!!!!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario