17 . 08 . 2015 - HORROROSO
A pesar del mal día de ayer, hoy me he levantado de mejor
humor y más aún cuando me he pesado… de ayer a hoy he bajado 3,600kgs!!! Si os
soy sincera, creo que he sacado toda la retención de líquidos que mi cuerpo
acumulaba porque, a estas horas (las 21h) me he vuelto a pesar y no he bajado
ni un gramo. Pero no quiero obsesionarme con ello, aunque es difícil zafarse de
la tentación de subirse a la báscula. Bueno, seguimos…
Hemos ido al centro comercial a comprar leche de soja
(otra marca, porque la anterior no me gustaba) y agua baja en calcio.
Os preguntaréis porqué no sigo tomando leche desnatada. A
ver, os pongo al tanto de todo. Desde Enero de este año, he sufrido 3 cálculos
renales (piedras en el riñón) y, en uno de ellos, conseguí dar con la dichosa
piedra que me había creado todo ese malestar. La llevé a analizar al hospital
donde estuve ingresada y, poco tiempo después, los resultados los tenía mi
médico de cabecera. Me informó de que era una piedra de oxalato cálcico. Eso implicaba que no podría tomar alimentos con
calcio, para así evitar nuevos episodios de cálculos renales.
De todo esto, informé a la dietista pero, al parecer, no dio
excesiva importancia al hecho en cuestión. Así que, tras dos días de probar la
leche desnatada y el Actimel, me han venido dolores muy intensos. PIM, PAM, a
tomar por saco con la leche (aunque intentaré aguantar con el Actimel). Me he
pasado a la leche de soja y, aunque no me gusta nada, prefiero eso antes que
terminar nuevamente en el hospital con ese tremendo dolor (y que no os engañen,
eh? Que NO SE PARECE A UN DOLOR DE PARTO… en todo caso, más bien se asemeja al
dolor de 4 partos juntos).
Hemos dado una vueltecilla, para despejarme un poco pero no
ha servido de mucho; me mareaba y no me sentía cómoda en la calle, así que hemos
decidido volver para casa y pegarnos una sesión de pelis para matar, de algún
modo, el tiempo.
Antes de seguir, deciros que no tengo apetito como para
hacer un tentempié a media mañana, así que trato de obligarme a tomar, como
mínimo, un zumito de manzana (tampoco es cuestión de meterme una anemia
encima).
.Sobre las 15,15h nos hemos decidido a comer algo. Hoy he optado
por el sobre de caldo de ternera. Buffff… qué deciros! Lo encontré
extremadamente salado, con un gusto muy fuerte a… mmm… a algo, no sé ni
describirlo. Es cierto que su sabor, a pesar de ser fuerte, no me ha disgustado
tanto como el de calabacín pero no he podido terminármelo. He tenido náuseas al
comerlo y dicen que comer algo con asco no es bueno, así que me lo he dejado a
medias.
Tras eso, he empezado a tener retortijones e incluso
algún que otro calambre. Es entonces cuando he optado por tomarme un Actimel
para matar el mal sabor de boca, creyendo que así que no tendría más molestias.
En principio me ha sentado bien pero, a media tarde… uffff, me las he visto
canutas en el baño. Lo he pasado francamente mal y con ello el bajoncillo que
ya esperaba (sí, ya sé que es el segundo día y no debería de estar así pero,
entre que no he sacado mis emociones AÚN a relucir, entre que no he incorporado
esta dieta progresivamente, sino que ha sido de un día para otro, y entre que
no quiero mostrarme negativa para no acusar aún más el esfuerzo personal que
hago por sentirme bien cada día, he sentido un bajón y he roto a llorar como
una mocoseta).
TOQUE DE HUMOR: Imaginaos estar en el baño tratando de
sacar lo que no hay y, por otro lado, llorando a moco tendido… DELETE!!! Jajaja
Es jodido no saber gestionar tus emociones cuando son
tantas las que desestabilizan tu equilibrio personal a nivel emocional. Pero
bueno, que ya ha pasado. Ha sido sólo un momento de desahogo (amos! Nunca mejor
dicho ajajaja).
Como me encontraba tan mal, me he hecho una manzanilla y,
la verdad, ha logrado aliviar todo ese malestar.
Ahora, sobre las 21h, y sin tener mucha hambre, sólo
necesidad de tomar algo calentito y realmente líquido (porque lo sobres son
como purés y más bien tirando a espesos), me he tomado mi caldito casero de
pavo. Os prometo que no exagero si os digo que, de estos dos días, en cada
ocasión que he tomado el caldo, me he emocionado. Me sienta tan bien, es tan
agradable degustar ese sabor… Ains… no sé, pero me ha sentado fantásticamente.
Creo que voy a coger la costumbre de marcarme un horario
para cada comida (con el horario de mi marido, siempre desayuno temprano,
almuerzo sobre las 16h y ceno sobre las 22,30h) y, respecto al de la cena, lo
haré temprano, sobre las 20h o 20,30h para no dejar mucho espacio de tiempo e
irme a dormir. Así, creo, aliviaré cierta ansia que denoto si espero mucho
tiempo para acostarme. Es decir, desayunar sobre las 9h, almorzar sobre las 14h
o las 15h y cenar sobre las 20h o 20,30h para irme a dormir sobre las 21h o
22h. Digo yo que mejor estar durmiendo cuando mi estómago empiece a rugir…
dichoso bicho!!!
En fin, este ha sido mi rutina de hoy.
Si hablamos sobre cómo me siento, sólo podría
describíroslo como un compendio de emociones, sensaciones y algunos reproches
hacia mí misma que me alejan del equilibrio que yo tenía. Tengo miedo por la
propia operación, temor de si pasaré muchos dolores (soy alérgica al dolor y
muy mala paciente), de si seré capaz de NO reclamar a mi marido más de lo que
pueda ofrecerme cuando esté convaleciente, del postoperatorio, de mi piel (eso
es algo que me tiene muy muy preocupada), de no bajar todos los kgs que debería…
ufff, son tantas cosas! Estoy bloqueada, confundida, no sé canalizar ni
gestionar nada… pero… si de algo estoy realmente segura es de querer hacerlo.
Bueno, hoy ha sido un post algo rarillo… así que mejor
despedirse y mañana será otro día.
Poned la cara, que vaaaaaaaaa!!! MUACKSSSSSSSSS!!!

Ànims Lisa!!!
ResponderEliminarGràcies wapi... Això ha sigut només un entrebanc sense importància, segur :)
EliminarAvui ha anat una mica millor :p
Petons!!!